Nuestros derechos de autor en redes sociales.

Nuestros derechos de autor en redes sociales.

NUESTROS DERECHOS DE AUTOR  EN REDES SOCIALES

Hemos hablado ya en un post  anterior de la importancia de respetar los derechos de autor de quien haya generado el contenido, (fotografías, escritos, opiniones, post, diseños gráficos, etc…) que nos vamos encontrando al navegar por internet.  Hemos visto que todo lo que está publicado y subido a la red generalmente tiene dueño y por ello, debemos investigar y asegurarnos de cuál es la voluntad del autor a la hora de que se haga cualquier uso de su obra.

Fotografía obtenida de freepick. Autoría stockvault.

Fotografía obtenida de freepick. Autoría stockvault.

Entonces, si todo contenido tiene dueño, ¿qué pasa con el nuestro?, ¿cuáles son nuestros derechos de autor en  redes sociales ?

Pues bien, me temo que no tengo muy buenas noticias al respecto, porque resulta que una de las muchas cosas  que aceptamos cuando marcamos la casilla “acepto las condiciones de uso”, al registrarnos y darnos de alta, es el cederles un derecho de explotación no exclusivo sobre nuestros contenidos, en especial sobre fotos y vídeos que subamos a la plataforma.

Por ejemplo,  en Facebook nos encontramos que expresamente nos advierte  “…para el contenido protegido por derechos de propiedad intelectual, como fotografías y vídeos (en adelante, “contenido de PI”), nos concedes específicamente el siguiente permiso, de acuerdo con la configuración de la privacidad y las aplicaciones: nos concedes una licencia no exclusiva, transferible, con derechos de sublicencia, libre de derechos de autor, aplicable globalmente, para utilizar cualquier contenido de PI que publiques en Facebook o en conexión con Facebook (en adelante, “licencia de PI”). Esta licencia de PI finaliza cuando eliminas tu contenido de PI o tu cuenta, salvo si el contenido se ha compartido con terceros y estos no lo han eliminado.”

Asimismo, Twitter:  “…usted concede a Twitter una licencia mundial, no-exclusiva y gratuita (así como el derecho de sub-licenciar) sobre el uso, copia, reproducción, procesamiento, adaptación, modificación, publicación, transmisión, exposición y distribución de tal Contenido a través de cualquier medio o método de distribución presente o futuro.” Dice bastantes más cosas que por no extenderme, simplemente os enlazo y recomiendo su lectura.

Por supuesto, los servicios de Google, tampoco se libran de tal política  con nuestros derechos de autor. Pero en el caso de Google + con la particularidad de que la licencia seguirá vigente incluso cuando dejes de usar sus servicios.

Y en el caso de YouTube, la particularidad es que expresamente se reconoce que se concede a favor de cada usuario del Servicio, una licencia mundial, no exclusiva y exenta de royalties para acceder a su Contenido a través del Servicio, y para utilizar, reproducir, distribuir, realizar obras derivadas de, mostrar y ejecutar dicho Contenido en la medida de lo permitido por la funcionalidad del Servicio y con arreglo a los presentes Términos y Condiciones.

Si bien es cierto que en este caso sí  se determina la cancelación de las licencias cuando el usuario elimine o borre sus videos del sitio web, no así los comentarios que haya hecho. Esos, parece ser que le interesan a la plataforma mucho más y se queda con ellos y el derecho a usarlos como estime conveniente.

En Instagram se lío parda cuando tras adquirirla Facebook, allá por diciembre de 2012 hicieron un cambio en sus condiciones por el cual se preveía expresamente la posibilidad de venta de las fotos de los usuarios. El revuelo fue enorme y perdieron unos 4 millones de usuarios de un plumazo, y por tanto reaccionaron automáticamente modificando y rectificando tal declaración. Pero… no deja de ser un aviso a navegantes para el futuro, o ¿no?

En definitiva, puede que pensemos que nuestras fotos o videos o algún texto inspirado que hayamos  escrito, no tiene ningún valor y que carece de importancia lo que les cedamos. Pero ¿te gustaría encontrarte un día con un anuncio en una revista  que usa una foto que hiciste o un texto que es exactamente igual a aquel comentario o tuit que publicaste?. Pues esto puede suceder y no tendríamos ningún derecho a reclamar si nos diéramos cuenta de que alguien comercia y hace negocio, es decir explota nuestros contenidos. Es cierto que nosotros seguimos teniendo derechos de autor sobre nuestras fotos, vídeos y demás, porque la licencia que aceptamos conceder no es en exclusividad. ¡Menos mal!.

Todo esto que os estoy contando puede tener bastante relevancia para aquellos artistas noveles, fotógrafos, músicos, escritores, diseñadores, que están usando las redes sociales como plataforma de lanzamiento y visibilidad para sus creaciones. Han de ser conscientes, para aceptar con todas las consecuencias que la moneda de cambio que pagarán a estas plataformas será el tener que admitir que también otros podrían llegar a usar, difundir, reproducir y explotar comercialmente sus obras.

En definitiva y para terminar, mis conclusiones y recomendaciones al respecto son:

1.- Leer las condiciones de uso de las redes sociales en las que nos demos de alta. Son un rollo, lo sé,  pero pensemos que estamos firmando un contrato sin leer a lo que nos obligamos.

2.- Aquellos que quieran dar visibilidad a sus fotos por ejemplo, pueden subirlas a su blog o página web y poner simplemente enlaces a esos sitios en sus redes sociales.

3.- Evitemos pensar que aquel contenido original que sale de nuestro intelecto y/o de nuestra creatividad y capacidad artística, no tiene valor, no le va a interesar a nadie más allá de nuestro círculo de amigos. Nunca se sabe… y a lo mejor un día andando el tiempo tenemos que arrepentirnos de habernos buscado un “socio” como facebook, twitter, google +, youtube o pinterest, por citar las redes más usadas.