Malas prácticas en redes sociales que te hacen antisocial

Malas prácticas en redes sociales que te hacen antisocial

Malas prácticas en redes sociales que te hacen antisocial

Hoy en día andar enredados en redes sociales es lo más habitual tanto personal como profesionalmente. Mantenerse al margen de lo que sucede en ellas resulta cada vez más complicado y aunque no es necesario, ni excesivamente bueno, mantener presencia en todas ellas hay ciertas malas prácticas en redes sociales que en lugar de volverte más sociable consiguen el efecto contrario: colgarte el sambenito de antisocial.

Hay gente que abusa hasta el exceso de ciertas prácticas que resultan molestas. Está claro que para gustos colores y que cada red tiene sus propias reglas y cada cual las administra, dosifica y utiliza como le da la real gana, pero por si acaso has caído en alguna de estas malas costumbres sin darte cuenta y quieres rectificar, toma nota de aquellas cosas que molestan’ a la mayoría de usuarios.

Twitter

Es la red social de la inmediatez, de la comunicación abierta y directa con cualquier usuario y desde mi punto de vista, de la creatividad. Sus 140 caracteres permiten jugar con la imaginación a la hora de comunicar mucho más de lo que parece a simple vista, aunque si todavía no conoces sus reglas aquí te indico un glosario para saber moverte en Twitter. Un tuit bien estructurado te permite lanzar un mensaje básico, bien construido, con la posibilidad de ir acompañado de una o varias imágenes para captar la atención y de uno o incluso dos enlaces hacía el contenido que tú quieras. Pues bien, la red del microbloggin además de todo esto, es una de las que mayor número de malas prácticas en redes sociales concentra:

  • La práctica del sígueme que yo te sigo no es buena, no funciona y desvirtúa la esencia de la red. Usar parte de los 160 caracteres que pone a tu disposición Twitter para tu biografía en expresar que das followback no da buena imagen aunque cada uno es libre de poner lo que mejor le define. Si tu método es ir a la caza de seguidores porque sí, adelante; pero no pidas insistentemente a alguien que te siga y mucho menos uses la práctica, manual o automática, de comenzar a seguir a alguien para pasados unos días si no te ha devuelto el follow, dejar de seguirlo para acto seguido volver a seguirlo y reclamar así su atención hasta conseguir tu propósito. A veces puede funcionar, pero en la mayoría de los casos puedes llevarte un bloqueo por parte de ese usuario y muchos bloqueos seguidos pueden poner en alerta a Twitter sobre tu cuenta. Lo único bueno que tiene esta práctica es que forma parte del estribillo salsero que creó el músico Oscar D’León en su tributo a Twitter y que te invito a escuchar. Fuera de esta canción, huye de esta mala costumbre siempre.

  • El plagio campa a sus anchas y en Twitter vuela más rápido que el propio pájaro Larry, mascota de la red. Si nada escapa a los ladrones de contenidos ajenos los tuits no iban a ser menos y aunque parezca que tiene poco sentido copiarlos, no dice mucho de ti usar las palabras fruto de la imaginación de otro como propias teniendo tan a la mano un botón que posibilita hacer un RT. Twitter tiene memoria y siempre aparece la hora y al fecha de publicación de un tuit y alguien te puede sacar los colores. Por si no la conoces, existe una web que te permite saber quién te ha ‘robado un tuit’ haciendo una comparativa de los textos por fecha de publicación, eso sí en la versión gratuita solo compara los últimos tuits publicados: http://who.stolemytweet.com/

  • Tener una cuenta activa para no interaccionar de ningún modo con el resto de usuarios ¿de verdad te parece una buena idea? Interactuar con el resto de usuarios es una opción más, pero desde luego es la única vía que demostrará que no eres un bot automático y que aplicas la parte social de las redes: la comunicación bidireccional.

  • Que uses los mensajes directos como un catalizador para redirigir a tus nuevos seguidores automáticamente hacia tus otras redes o hacia tu blog no suele gustar. Cada uno ya sabe buscar el camino solito. Si alguien está interesado en tus contenidos y te encontró en Twitter ¿en serio crees que no sería capaz de encontrar tu web o tu página de fans o tu canal de YouTube sin que se lo metas por los ojos? Usa el mensaje directo para una comunicación más personalizada y nunca para asediar con enlaces no solicitados. Abusar de esta práctica puede llevar a que mucha gente deje de seguirte nada más recibir el mensaje privado, justo lo contrario de tu intención.

  • Hashtags encadenados. Utilizar los hashtag sirve de gran ayuda para posicionar tus publicaciones cuando se realizan búsquedas temáticas y segmentadas, pero al igual que sucede en Instagram “#No #subas #cada #tuit #o #cada #foto #acompañada #de #este #símbolo #o #no #te #leerán #ni #los #robots #y #mucho #menos #las #personas #por #cansino #y #además #tanto #hashtag #dificulta #y #mucho #la #lectura”.

Facebook

Es la red social más extendida y usada en todo el mundo. A pesar de que sus constantes cambios nos tienen a todos con el pie cambiado, nos guste o no, la vida ‘social’ sigue pasando por Facebook. Sigue siendo la red social que más se usa para mantener el contacto con el círculo de amigos más próximo y basándose en esto último surge la mala práctica más común: usar a los amigos para pedirles que le den un ‘Me gusta’ a tu página de fans de forma indiscriminada y sin tener en cuenta que la mayoría lo harán por ‘compromiso’ y nunca más volverán por allí ni verán los contenidos que con tanto esfuerzo compartirás con lo cual no crearás ningún tipo de engagement con tu comunidad.

Es tentador pensar que un porcentaje de tus amigos al recibir tu aviso acabarán dándole un ‘me gusta’ a la página que indiques y aumentará así el número de seguidores que puede servir de reclamo para que otros acaben dándole un clic. Pero cuando abres la red y te encuentras con tropecientas invitaciones de amigos que han hecho lo mismo con sus respectivas páginas, esto puede poner en la cuerda floja a más de uno por pesado si lo hace reiteradamente con sus múltiples páginas y amigos.

A esta práctica le puso el nombre de ‘efecto de la discoteca vacía‘, Julio Aliaga, CEO de la empresa de servicios de marketing estratégico online, social media y diseño web ‘Verescreer‘ y que puedes ver en este vídeo:

 

LinkedIn

Es la red profesional por excelencia y a pesar de que es un gran escaparate de proyección de la marca personal y el saber hacer, muchos caen aquí también en una serie de malas costumbres:

  • Hacer un contacto nuevo con un profesional de tu sector o no, para acto seguido pedirle una recomendación sin que te conozca de nada es un gran error. Para que alguien te recomiende debería conocerte en la faceta académica o profesional en que lo vaya a hacer. Por eso solicitar a diestro y siniestro recomendaciones a gente que son absolutos desconocidos resta valor a aquellas recomendaciones que lleguen de verdad de gente próxima a ti con la que sí has compartido trayectoria profesional. No abuses de esta práctica si no quieres ofrecer una visión antiprofesional.

  • Usar los mensajes privados para enviar indiscriminadamente información que puedas considerar interesante o enlaces a webs o ofrecer productos o servicios de forma constante sin segmentar de ningún modo o sin pensar en los verdaderos intereses de tu contacto, es una de las malas costumbres que deberías evitar a toda costa en esta red social. Con la misma facilidad con la que te han incluido entre sus contactos pueden dejar de hacerlo y eso la red lo vigila de cerca.

Google +

La capa social de Google no es ajena a las malas prácticas que se repiten en otras redes sociales, pero también adolece de otras malas costumbres que le son propias.

  • Los comentarios de las entradas totalmente insustanciales se repiten en los grupos de Facebook pero en Google+ de forma general hay muchas más publicaciones plagadas de comentarios del modo “hola ¿cómo estás?”, “me gusta tu foto” (cuando no estás compartiendo ninguna) o “no me he leído la entrada pero te quería saludar”. Todo esto resulta chocante a la vez que contradictorio pues nada tiene que ver con el contenido que se comparte. Desde luego actuando así siempre no vas a conseguir captar la atención de nadie, o sí, pero para ser marcado como spamer.

  • Los círculos de Google+ permiten segmentar comunicaciones por intereses, pero que uses y abuses de compartir tus entradas también vía mail con los contactos de tus círculos cada vez que publicas es una práctica poco recomendable. Las comunicaciones vía correo están vigiladas por la ley y si comunicas todas tus publicación por este medio, puedes acabar siendo denunciado o marcado como spam.

  • Lanzar videollamadas a conocidos sin previo aviso y peor aún si son desconocidos, no es un derroche de cortesía. Hangouts es la aplicación de mensajería instantánea de Google que permite comunicarse por chat en texto o videollamada y como nunca sabes cómo vas a pillar al contacto, si le vas a gastar todo el saldo de datos de su teléfono si no está disponible en modo web o si está ocupado… un consejo para evitar esta mala costumbre de conectar de sopetón es lanzar un mensaje previo de texto vía chat.

No estás todas las malas prácticas en redes sociales recopiladas ni posiblemente a todo el mundo le parezcan que lo son, pero desde luego a la inmensa mayoría sí. Si tratas de evitar esta forma de actuar en redes y aplicas las normas básicas de netiqueta que ya recopilé en este artículo anterior seguramente conseguirás hacer más notable la sombra de la palabra social que siempre debe acompañar a las redes y mejorarás así tu imagen personal.