El consumidor 2.0

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El Consumidor 2.0

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Quiero en este artículo hacer unas breves reflexiones sobre el nuevo tipo de  demandante y comprador de productos y servicios, que ha surgido al calor del desarrollo de internet y muy en concreto del social media: El consumidor 2.0.

Se trata de una nueva generación de compradores y usuarios de servicios que ya no se conforman con una simple trato cortés o amable. Su principal característica es que saben cómo buscar lo que quieren, toda la información está a golpe de clic y no se dejan embaucar con lo primero que les muestra la pantalla. Consumir es una más, de las actividades que realizan en su estrecha y cotidiana relación con sus dispositivos y dentro de su cuasi omnipresente vida online.

Es en este punto donde la experiencia del usuario le convierte en un consumidor exigente pero también agradecido, porque sabe y quiere interactuar con la marca, porque comparte su experiencia y sus opiniones con otros internautas y se constituye en la mejor y más barata publicidad para las empresas.

Es por ello que la importancia de tener presencia en las Redes Sociales, de tener una política de comunicación online ya no le es ajena a prácticamente ninguna empresa o profesional. El Social Media desde el punto de vista del marketing empresarial, es el puente o la mano que la marca tiende al usuario para estrechar lazos, para estar presente en su mente como su primera opción, para recibir feedback y poder seguir alimentando una relación que ya no se acaba con la adquisición del producto o servicio.

Por su parte este nuevo consumidor se sabe poderoso y además y sobre todo es consciente de que no está sólo, sino conectado con millones de internautas que pueden haber estado interesados como él en adquirir algo o que lo podrán estar en el futuro. Así que en base al principio rector e informador de la red de redes, este consumidor 2.0, busca, encuentra y comparte. Es un consumidor proactivo o prosumer, tal y como lo llamó Alvin Toffler en su libro La tercera Ola, publicado en 1980.

Esta nueva realidad que he esbozado puede tener, y esta es mi reflexión, me atrevería a decir mi sueño más personal, una importancia y repercusión fundamental en el modo en que las empresas se comportan “socialmente”. Quiero decir, que como consumidores empoderados por la viralidad y la conectividad entre internautas, podemos decirle a una marca, que no nos gusta como trata a sus empleados, si realiza explotación de seres humanos en el tercer mundo o que no nos gusta que degrade el medio ambiente o maltrate animales para obtener sus productos. Y se lo podemos decir de la única forma que entienden y frente a la que reaccionan de inmediato: difundiendo esas malas prácticas, compartiendo y animando a todos los demás posibles consumidores para que NO COMPREN  sus productos o servicios.

Creo, o a lo mejor es que quiero creerlo, que tal y como dice mi admirado Isra García, “Internet puede cambiarlo todo”, también en este terreno. Una unión firme entre consumidores, un consumidor 2.0 activista e implicado, puede poner un granito de arena que sumado al de otros tantos… millones, sin duda hará granero. Nunca antes, en nuestro papel de consumidores habíamos tenido siquiera voz y voto, como mucho y con suerte se atendía una reclamación que formuláramos, y para de contar.

Ahora en cambio, podemos decirle a la marca lo que nos gusta y lo que no y lo mejor de todo, la marca nos escuchará, por la cuenta que le trae…